El Código Deontológico, aprobado por la Asamblea General Extraordinaria de Colegios Oficiales en 1999, y actualizado en el 2012, asegura a los/las profesionales del Trabajo Social una serie de principios y líneas de actuación, otorgando un marco normativo que favorezca su independencia, credibilidad, honestidad e intervención respetuosa, correcta y adecuada a las características y necesidades de los usuarios, que les permita utilizar los servicios con las debidas garantías.

Estas garantías son igualmente fundamentales para los propios profesionales, ya que es imprescindible que cuenten con un marco legal perfectamente delimitado en el que apoyar su actuación profesional, frente a posibles injerencias o alteraciones en su labor.